viernes, 1 de julio de 2011

La primera Luz de aquel día

La primera luz de aquél día no fue la del alba,

sino la que proyectaba la pantalla del blackberry en tu cara,

recién abiertos tus ojos malvas...

¡Qué determinación en tu ceño fruncido!

¡Qué fijeza en tu mirada!

Me invadió un golpe de ternura...



Hoy sé a quién deletreabas tu mensaje y

cuánto desengaño y cuánto dolor

te estabas procurando para bien pronto.

Nada. Nada nos han enseñado los años. Nunca.

Nunca y nada aprenderemos. Ambos.

Tú y yo.


Manuel Torres Rojas. Junio 2011

1 comentario:

Manuel Maria Torres Rojas dijo...

"Avanzar en tinieblas, claridades buscar a ciegas. ¡Qué difícil!" (Pedro Salinas)